Los científicos del Smithsonian Tropikal Araştırma Enstitüsü (STRI) demostraron que la exposición a altas temperaturas durante el desarrollo de las mariposas Morpho helenor reduce el brillo iridiscente de las escamas de sus alas. Los hallazgos fueron publicados en la revista PNAS Nexus.
En el experimento, las pupas se dividieron en tres grupos con temperaturas correspondientes a la media tropical, a condiciones templadas y a escenarios de cambio climático. Las condiciones cálidas prolongaron la fase pupal, aumentaron la tasa de mortalidad y redujeron la distancia entre las nanostructuras de las escamas de las mariposas adultas, lo que disminuyó la reflexión de la luz y redujo el brillo del color.
Esta pérdida de color puede ser percibida por aves depredadoras y por otras mariposas de la misma especie, aunque los efectos sobre el ecosistema aún son inciertos. Los investigadores señalaron que el calentamiento climático podría producir resultados similares en otros animales iridiscentes, subrayando la necesidad de estudios ecológicos más exhaustivos.
