Una investigación liderada por la Universidad de Flinders sugiere que las personas con una fuerte conciencia moral sobre el cambio climático y los problemas ambientales pueden estar más dispuestas a participar en protestas radicales. Según la investigación, considerar que las causas ambientales y de derechos de los animales son sagradas o naturales y merecen ser protegidas, profundiza la convicción moral de las personas y las lleva a participar en una amplia gama de acciones, desde el activismo diario hasta acciones más radicales.
Los investigadores observaron que, a pesar de las consecuencias económicas, los activistas ambientales han participado en protestas relacionadas con el cambio climático, como pintar obras de arte valiosas en Europa, realizar operaciones de rescate de animales y organizar manifestaciones en contra de la minería en Australia. Se prevé que este tipo de acciones continuará o aumentará si no se toman medidas conjuntas a nivel internacional para reducir las emisiones y abordar los daños causados a los animales y el medio ambiente.
Los investigadores observaron que, a pesar de las consecuencias económicas, los activistas ambientales han participado en protestas relacionadas con el cambio climático, como pintar obras de arte valiosas en Europa, realizar operaciones de rescate de animales y organizar manifestaciones en contra de la minería en Australia.
