En la cuenca del Río Amarillo en China, el clima se destacó como el factor más importante que determina la diversidad vegetal. Las investigaciones realizadas en la región de Henan mostraron que la temperatura y la precipitación explicaron casi la mitad de la distribución de las plantas. Sin embargo, en las áreas con alta intensidad de agricultura y urbanización, la diversidad vegetal disminuyó.
Los investigadores analizaron los cambios en la vegetación utilizando imágenes satelitales y el modelo MaxEnt. Las mediciones del Índice de Diferencia Vegetal Normalizado (NDVI) indicaron que, en promedio, la cobertura vegetal aumentó, pero esta mejora fue más rápida en las regiones montañosas del oeste. En las llanuras del este, la agricultura y la urbanización redujeron la cobertura vegetal natural.
El estudio también reveló que las actividades humanas tienen un impacto negativo en la diversidad vegetal. En algunas áreas, los proyectos de restauración ecológica aumentaron la diversidad de pastos y hierbas, pero las plantaciones de árboles a gran escala redujeron la diversidad vegetal en los estratos inferiores del bosque.
