El dodo, lleva más de 300 años extinto y desapareció con la llegada de los humanos a la isla Mauricio. Sin embargo, una nueva investigación muestra que este ave no era tan tonta como los historiadores pensaban.
La investigación, al examinar la estructura cerebral y los sentidos del dodo, revela que no era menos inteligente que otras aves modernas.
Además, se considera que el dodo pudo haberse adaptado a condiciones de poca luz, lo que le habría permitido estar activo durante la noche o al amanecer.
