Un estudio de investigadores de la Universidad de Göttingen muestra que la sequía moderada promueve el desarrollo de la plaga Pegomya cunicularia en el azúcar de remolacha, mientras que la sequía severa afecta negativamente tanto a la planta como a la plaga. En el estudio, se determinó que la sequía moderada aumenta la concentración de nutrientes en la planta, lo que permite un mejor desarrollo de las plagas y causa más daño a la planta. En condiciones de sequía severa, el contenido de agua y el rendimiento fisiológico de las plantas disminuyeron significativamente, lo que limitó el desarrollo de las plagas.

Además, el estudio observó que el estrés por sequía también afecta la comunicación química de las plantas. La composición y cantidad de compuestos volátiles emitidos por el azúcar de remolacha cambió, lo que afectó la capacidad de las plagas para encontrar plantas huéspedes adecuadas. También se determinó que las plantas bajo estrés severo tenían menos huevos depositados por las hembras de las plagas.

Estos hallazgos proporcionan nueva información sobre cómo los cambios relacionados con el cambio climático están dando forma a las interacciones con las plagas agrícolas y pueden ayudar a desarrollar estrategias para sistemas agrícolas más resistentes en el futuro.