Científicos de la Universidad de Tecnología Nanyang en Singapur redescubrieron un efecto óptico conocido como mancha de Poisson, utilizado en el siglo XIX para demostrar la naturaleza ondulatoria de la luz. En este experimento sencillo, cuando un haz láser se dirige hacia un pequeño objeto circular, se forma un punto brillante inesperado en el centro de la sombra. Este efecto demuestra cómo la luz se difracta y se propaga alrededor de los objetos, y ahora se utiliza para crear estructuras giratorias conocidas como skyrmiones ópticos.
Los skyrmiones son patrones complejos y estables en las propiedades de la luz, como su polarización, giro (spin) y campos electromagnéticos. Los investigadores lograron producir simultáneamente cuatro tipos diferentes de skyrmiones en un solo campo de luz. Esto ofrece una plataforma mucho más eficiente que los métodos anteriores para estudiar las relaciones entre distintas propiedades de la luz.
Este método utiliza únicamente un láser estándar y un disco circular, en lugar de los metamateriales complejos y costosos empleados anteriormente. Esta simplicidad hace posible la aplicación de los skyrmiones en una mayor variedad de investigaciones científicas. En el futuro, estas estructuras podrían utilizarse en almacenamiento de datos, comunicaciones ópticas y nuevas tecnologías informáticas.
