El Mar Caspio ha perdido 24.000 kilómetros cuadrados de área en los últimos 30 años. Los investigadores indican que el 30% de esta pérdida se debe a la evaporación causada por el aumento de la temperatura, mientras que el resto es atribuible a actividades humanas. La disminución del flujo del río Volga hacia el Mar Caspio se identificó como la principal causa de esta pérdida.

Los países alrededor del Mar Caspio han construido grandes presas para la generación de hidroeléctrica y la agricultura. Estas presas reducen el flujo de los ríos hacia el mar. Además, la producción de algodón para la fabricación de municiones utilizadas en la guerra de Rusia contra Ucrania aumenta la necesidad de riego, contribuyendo así a la reducción del Mar Caspio.

Los investigadores advierten que el Mar Caspio está siguiendo un camino similar al de lagos como el Aral y el Urmia, que se han encogido y muerto ecológicamente. La bajada del nivel del mar puede provocar la liberación de minerales salinos al aire, lo que puede dañar la salud humana y la agricultura.