Un estudio liderado por William Martin de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf muestra que las bacterias y las arqueas desarrollaron sus enzimas metabólicas de manera independiente. Esto significa que el origen de la vida pudo haber ocurrido dos veces.

El estudio sugiere que las enzimas proporcionaron la clave para la transición de la materia inanimada a la vida y que los catalizadores metálicos desempeñaron un papel en este proceso. Se determinó que las bacterias y las arqueas siguieron caminos diferentes en este proceso.

Los investigadores descubrieron que el fosfito y el paladio podrían reemplazar al ATP y a las enzimas. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.