Físicos de la Louisiana State University desarrollaron un metacristal compuesto por una serie de átomos artificiales creados al cortar aberturas de tamaño nanométrico sobre un chip de vidrio recubierto con oro. Esta estructura dirige diferentes estados cuánticos de luz por caminos separados, basándose en sus estadísticas cuánticas, en lugar de en su longitud de onda o brillo. Esta característica permite el transporte de información cuántica sin requerir temperaturas extremadamente bajas, como era necesario en sistemas anteriores.

La estructura exhibe un comportamiento cuántico que no existe en la naturaleza, y los investigadores bautizaron este nuevo tipo de material como "metacristal plasmónico estadístico cuántico". Su capacidad para transportar coherencia cuántica de la luz podría reducir la dependencia de sistemas de refrigeración en campos como computadoras cuánticas y redes de comunicación seguras. Además, se está investigando su potencial para aumentar la eficiencia energética en células solares, reduciendo la pérdida de luz.

Los investigadores descubrieron que pueden programar qué estados cuánticos pueden pasar a través del metacristal modificando su estructura. Esto no solo representa un dispositivo, sino también un marco general para diseñar futuros materiales cuánticos. El estudio, financiado por el Departamento de Energía de EE.UU., fue publicado en la revista Nature.