La Circulación Meridional del Atlántico es un sistema de corrientes oceánicas que redistribuye el calentamiento del planeta. Los científicos han demostrado durante mucho tiempo que este sistema podría colapsar debido a un exceso de calentamiento. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por la Universidad de Utrecht muestra que esa imagen está incompleta: la velocidad del calentamiento también determina si la AMOC puede mantenerse estable.

El estudio se publicó en la revista Nature Climate Change. La AMOC es un sistema de corrientes oceánicas que transporta agua cálida desde los trópicos hacia el norte. Desempeña un papel importante en la redistribución del calentamiento a nivel global y mantiene el clima de Europa Occidental relativamente templado.

Los científicos han sospechado durante mucho tiempo que este "motor de calentamiento" podría alcanzar un punto de colapso. Eso implicaría una transición de su estado actual fuerte a una condición mucho más débil. Un colapso de este tipo podría ser desencadenado por factores externos, por ejemplo, el aumento del agua de deshielo de las regiones polares o el propio calentamiento global.

Hasta ahora se pensaba que la AMOC colapsaría con un calentamiento de 4°C. Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Utrecht demostraron que eso no es correcto. "Nuestros resultados indican que no existe un umbral de temperatura a partir del cual la AMOC colapsará inevitablemente", afirma el autor principal René van Westen. "La estabilidad de la circulación depende de cómo cambie el clima".