El nuevo método de investigadores de Virginia Tech convierte los plásticos de PVC, difíciles de reciclar, en polialfaolefina, el componente principal de lubricantes sintéticos utilizados en aceites para motores y motores a reacción. El PVC es un plástico ampliamente utilizado en tuberías, marcos de ventanas y tarjetas de crédito, y su reciclaje es extremadamente difícil debido al cloro que contiene y a los aditivos añadidos durante su producción.

Este nuevo método procesa el PVC disolviéndolo en un disolvente, añadiendo cloruro de aluminio y alfa-olefinas, y calentándolo a 158 grados Fahrenheit durante tres horas, extrayendo los átomos de cloro y dividiendo las cadenas de polímeros en piezas más pequeñas y más suaves.

Como resultado, se obtiene un aceite lubricante espeso y amarillento.