En Reino Unido, este año, el fenómeno del 'clima múltiple', asociado al cambio climático, está provocando transiciones rápidas entre sequías y olas de calor. Este fenómeno está relacionado con los cambios en la corriente de chorro, que se mueve rápidamente en las capas superiores de la atmósfera, y se está haciendo más probable debido al cambio climático. Esta constante variabilidad dificulta la creación de resiliencia.
Las sequías y las olas de calor juegan un papel importante en este clima múltiple. La sequía se define como la falta de agua en una región y en Reino Unido es determinada por el Grupo Nacional de Sequías. Las sequías se clasifican en cuatro tipos principales: hidrológicas, meteorológicas, agrícolas y socioeconómicas. Además, ha surgido un nuevo tipo llamado 'sequía repentina', desencadenada por condiciones de tiempo caluroso, seco y ventoso.
Estos fenómenos climáticos se intensifican mutuamente. Los suelos secos elevan las temperaturas del aire y aumentan el riesgo de incendios forestales. Sin embargo, las olas de calor también pueden ocurrir independientemente de las sequías, y el aire húmedo puede impedir que nuestro cuerpo se enfríe. Por esta razón, las olas de calor a veces se denominan 'riesgo ignorado'.
