El investigador senior Steve Archer del Bigelow Laboratuvarı y un equipo internacional probaron el potencial de captura de carbono aumentando la alcalinidad oceánica en mesoconos con capacidad de 8.000 litros. Entre 2021‑2024 se realizaron cinco experimentos en Gran Canaria, Bergen, Kiel y Heligoland.
En los experimentos se añadieron al agua minerales triturados como quicklime y brucite, empleados en la producción de cemento, y se estudió la fisiología del plancton. Los primeros resultados mostraron que el plancton es mayormente resistente, observándose efectos adversos solo en niveles de alcalinidad muy altos; en algunos casos, con el aumento de carbono se registró un leve incremento en la eficiencia fotosintética.
Estos resultados recuerdan que aún existen incertidumbres sobre los efectos a largo plazo y la escalabilidad de OAE en los ecosistemas. Los investigadores planean una nueva ronda de experimentos en Gran Canaria durante el otoño, con el objetivo de examinar las diferencias entre la cantidad de mineral y el tamaño del plancton.
