Un equipo de científicos de la Universidad de Kyoto realizó un estudio observacional que incluyó a 29 gatos y 19 dueños, analizando la interacción hormonal entre animales domésticos y humanos. Se midieron los niveles de oxitocina, un hormona del vínculo, y cortisol, un indicador de estrés, a partir de muestras de orina. Además, se registraron datos de distancia mediante dispositivos Bluetooth colocados en las collares de los gatos.