El Telescopio Espacial Hubble de la NASA reveló que la Vía Láctea se fusionó con una galaxia enana en sus primeros períodos. Los investigadores determinaron que esta fusión ocurrió hace aproximadamente 11,8 mil millones de años.

El estudio realizó mediciones precisas de edad y metalicidad en 39 cúmulos globulares situados a 20 000 años luz del centro de la galaxia. Estas mediciones revelaron un grupo de cúmulos más antiguo que la fusión Gaia‑Sausage‑Enceladus pero más joven que las estrellas locales. Los análisis indican que este grupo de cúmulos proviene de una galaxia enana que, en esa época, tenía una masa aproximada de 500 masas solares.

Este hallazgo extiende la historia de fusiones de la Vía Láctea hasta apenas dos mil millones de años después del origen del universo. El equipo de investigación pretende mapear todas las grandes fusiones de la galaxia al examinar más cúmulos globulares.