Cada célula humana depende de la apertura de decenas de miles de genes en el momento y la cantidad correctos. Regiones especiales del ADN coordinan esta actividad y, al final, regulan la producción de enzimas, hormonas, proteínas y otros componentes necesarios para la estructura y función celular.

Cuando esta regulación falla, las células pueden funcionar incorrectamente y contribuir a trastornos, incluido el cáncer. Los investigadores se centraron en una región llamada 'initiator' para comprender mejor las secuencias de ADN que controlan este proceso.

Este segmento de ADN marca el punto en el que el código de información de un gen comienza a convertirse en productos funcionales. IA, al descifrar la firma del ADN del initiator, brinda a los investigadores la posibilidad de predecir cómo las mutaciones que afectan esta región pueden causar trastornos.