Investigadores, inspirados en las estructuras naturales de las algas marinas, han desarrollado redes súper adhesivas y porosas capaces de capturar tanto partículas grandes como pequeñas de microplásticos. Estas redes están hechas de biopolímeros como alginato y quitosano, y pueden limpiar microplásticos tanto en agua dulce como salada. La estructura de las redes captura partículas grandes, mientras que los coloides ramificados en su superficie retienen incluso las más pequeñas.
La eficacia de las redes se probó con nanopartículas modelo producidas en laboratorio y microplásticos del mundo real. Las redes llenas de microplásticos pueden ser reprocesadas mediante digestión microbiana para obtener biopolímeros y producir más redes. Este método utiliza materiales naturales y de bajo costo, lo que lo hace escalable.
Sin embargo, la aplicación a gran escala de estos enfoques de limpieza depende del nivel de inversión. Aunque los investigadores han demostrado que este diseño funciona, se necesita más trabajo para su implementación a gran escala.
