Investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio y la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio desarrollaron un interruptor molecular que controla la emisión de luz polarizada circular (CPL) reversible mediante fuerzas mecánicas. Este interruptor está compuesto por una estructura de rotaxano: una molécula que consta de un anillo y un eje sin enlaces químicos. El anillo contiene un emisor de CPL en forma de espiral, mientras que el eje alberga un apagador. Al aplicar una fuerza mecánica, el anillo se desliza y se aleja del apagador, activando el CPL.

Los investigadores fijaron estos rotaxanos en la primera red de un gel de doble red, aplicando una fuerza mecánica al hacer que el gel se hinche con cloroformo. Esto cambió la estructura de los rotaxanos, activando el CPL. Al usar metanol, la fuerza disminuyó y el CPL se apagó. Este proceso ocurrió de manera reversible sin romper los enlaces químicos.

Este trabajo presenta el primer ejemplo de control de CPL mediante fuerzas mecánicas y amplía el potencial de los mecanóforos supramoleculares. Los investigadores prevén que este método podría crear nuevas posibilidades en tecnologías ópticas y de detección futuras.