Los investigadores probaron la psicología detrás de la popularidad de películas cinematográficas como 'The Room' o 'Troll 2', que se han convertido en clásicos culturales. Para ello, realizaron doce experimentos en los que los participantes eligieron entre opciones de baja, media y alta calidad en formatos de entretenimiento como premios de baile, videos de karaoke y chistes. En todos los casos, los participantes preveían que la opción más mala sería la más divertida y la seleccionaron intencionalmente.