Investigadores de la Universidad Estatal de Michigan aumentaron seis veces la eficiencia de la biomassa algal al distribuir la luz solar de manera más uniforme en los sistemas de cultivo de algas utilizando tecnología de fibra óptica. Esta tecnología puede ser beneficiosa en áreas como la producción de biocombustibles, la captura de carbono y la producción sostenible, permitiendo que las algas utilicen la luz solar de manera más eficiente.

Las fibras ópticas flexibles de hidrogel que distribuyen la luz están impregnadas con nanopartículas de sílice y tienen un grosor de 2,5 milímetros. Estas fibras distribuyen la luz solar a lo largo de toda su longitud, en lugar de concentrarla en un solo punto, proporcionando una iluminación más homogénea. En pruebas realizadas al aire libre con luz solar natural, estas fibras aumentaron la eficiencia de la fotosíntesis y multiplicaron por seis la eficiencia de la biomassa.

Este diseño pasivo utiliza la luz solar existente de manera más eficiente sin requerir energía adicional. Los investigadores creen que esta tecnología también podría utilizarse para mejorar la penetración de la luz en otros sistemas biológicos y químicos que funcionan con energía solar.