En junio de 2023, el equipo sub-20 de Israel venció a Brasil por 3-2, generando un sentimiento de orgullo y unidad a nivel nacional. El delantero de origen árabe Anan Khalaili celebró gritando 'Am Yisrael', simbolizando el potencial del fútbol para superar divisiones sociales. El equipo, dirigido por Ofir Haim, jugaba sin importar diferencias religiosas o étnicas, y varios de sus jugadores, entre ellos Oscar Gloukh, Anan Khalaili, Roy Revivo y Stav Lemkin, se perfilaban como la esperanza de una 'generación dorada' con transferencias a ligas europeas.