En el marco del sistema 'democracia gestionada' de Rusia, las elecciones parlamentarias celebradas este fin de semana eligieron a 450 diputados en la Duma, manteniendo la mayoría del partido Rusia Unida y una estructura leal a Putin que no se modificó.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, describió las críticas diciendo 'tenemos nuestro propio sistema político'; aunque las elecciones no fueron ni libres ni justas, para el Kremlin tuvieron el carácter de legitimizar la guerra y mostrar cohesión social.

Las instituciones oficiales llamaron la atención sobre los aproximadamente doscientos veteranos de Ucrania que se postularon como candidatos.