Matemáticos de las universidades de Cambridge y Copenhague han demostrado que las elecciones completamente justas son imposibles. Las investigaciones revelan que ningún sistema electoral puede garantizar tanto la conversión directa de los votos locales en escaños locales como la correspondencia de la distribución total de escaños con las proporciones generales de votos, sin necesidad de un aumento ilimitado del parlamento.

Los investigadores, al analizar diferentes sistemas electorales, determinaron que siempre es necesario hacer concesiones entre la representación regional, la distribución proporcional y el tamaño del parlamento en la elección de un órgano legislativo nacional. Por ejemplo, en el sistema de representación proporcional de Dinamarca, en las elecciones de 2022, el bloque de izquierda ganó a pesar de tener menos votos que el bloque de derecha, lo que muestra las consecuencias de estas concesiones.

El estudio subraya la necesidad de que los sistemas electorales sean más flexibles ante la creciente fragmentación partidista. Los investigadores proponen un algoritmo llamado 'proporcionalidad garantizada geográficamente ordenada', sugiriendo que es posible superar estos desafíos.