En 1970, la URSS lanzó en la península de Kola, cerca de la frontera con Noruega, un proyecto de perforación profunda denominado SG-3 con el fin de estudiar las rocas más antiguas del planeta. Se empleó una torre de 74 metros de altura y una columna de perforación de 200 toneladas para alcanzar una meta de 15 kilómetros; sin embargo, en 1984 se produjo una avería grave a 12.066 metros y se perdieron las tuberías. Los ingenieros abrieron un nuevo pozo y en 1989 llegaron a 12.262 metros, marca que aún se mantiene como récord del agujero vertical más profundo hecho por el ser humano.