Los investigadores del HZDR predijeron que las computadoras cuánticas adiabáticas podrían enfrentarse a un límite que casi detendría sus operaciones debido a los efectos ambientales a medida que aumenta el número de qubits. Esto se conoce como el 'efecto Zeno cuántico' y significa que los niveles de energía de los qubits pueden ralentizarse o detenerse al cambiar debido a los efectos ambientales. Los investigadores sugieren que los qubits deben estar mejor protegidos de los efectos ambientales para evitar este efecto.
Las computadoras cuánticas adiabáticas operan manteniendo sus qubits en el nivel de energía más bajo, lo que las hace más resistentes que otros diseños. Sin embargo, a medida que aumenta el número de qubits, estos sistemas se vuelven más sensibles a los efectos ambientales, lo que aumenta el riesgo de que las operaciones se ralenticen o detengan. Los investigadores sugieren que los qubits deben estar mejor protegidos de los efectos ambientales para evitar este efecto.
Los investigadores sugieren que los qubits deben estar mejor protegidos de los efectos ambientales para evitar este efecto. Además, el uso de métodos activos como el eco de espín podría ser una solución para evitar este efecto. Este método reduce la interacción de los qubits con los efectos ambientales, permitiendo que las operaciones se realicen de manera más eficiente.
