Aunque las olas de calor marinas (MHW) tienen fechas oficiales de inicio y fin, el agua caliente que afecta a los ecosistemas suele extenderse mucho más allá de estos eventos. Una investigación liderada por William & Mary's VIMS & Batten School ha desarrollado un método para medir esta mayor exposición. Basado en registros de temperatura a largo plazo de 20 estuarios de EE.UU., el estudio considera las olas de calor marinas no como aumentos aislados de temperatura, sino como partes de eventos de calentamiento más amplios.
El estudio clasifica los períodos de calor anteriores y posteriores a las MHW, incluyéndolos en una medida de exposición total al calor. Este marco tiene como objetivo representar mejor las condiciones de temperatura que experimentan realmente los organismos marinos, mejorando así las evaluaciones de riesgo ecológico. Los investigadores analizaron más de 2.580 MHW registradas en 20 estuarios durante 20 años, descubriendo que las evaluaciones tradicionales subestiman la exposición total al calor en más del 150% en promedio.
El estudio muestra que las anomalías de calor antes y después de las MHW suelen ser independientes de la propia MHW. Esta distinción desafía el hábito de medir el estrés térmico solo dentro del evento oficialmente definido y ofrece un marco para calcular la exposición total a la temperatura en los ecosistemas marinos.
