Investigadores japoneses desarrollaron un sistema reversible que controla las propiedades físicas y ópticas de los líquidos mediante vapor. Este estudio, liderado por las universidades de Nagoya y Kioto, muestra cómo se pueden modificar las propiedades de los materiales desde el nivel molecular hasta la escala macroscópica.

La base de esta innovación es la "química anfitrión-huésped", en la que dos moléculas diferentes se unen únicamente mediante fuerzas físicas, sin formar enlaces químicos permanentes. Los investigadores combinaron una molécula anfitriona en forma de tubo con una sustancia huésped llamada Líquido Molecular Funcional (FML), que posee largas cadenas de carbono.

Cuando el FML entra dentro de la molécula anfitriona, la mezcla cambia instantáneamente de un líquido amarillo brillante a un sólido de color rojo oscuro. Al mismo tiempo, su propiedad de fosforescencia a temperatura ambiente —es decir, su capacidad de brillar en la oscuridad— se interrumpe por completo. Esta transformación se invierte cuando el sistema se expone al vapor de hexano; este vapor extrae el FML de la molécula anfitriona, devolviendo el material a su estado líquido, amarillo y luminiscente.

Este método establece una base para nuevas generaciones de materiales inteligentes, utilizando vapores gaseosos como disparadores ambientales. En el futuro, esta tecnología podría aplicarse en memorias ópticas reescribibles, etiquetas de seguridad que detectan gases o aplicaciones adaptativas en robótica blanda cuya rigidez estructural pueda modificarse según se requiera.