Un nuevo estudio encontró que los chimpancés jóvenes desarrollan patrones de sonido distinguibles de su grupo a medida que maduran. Este hallazgo cuestiona la suposición de larga data de que los vocalizaciones están determinadas exclusivamente por la genética. Dirigido por la investigadora doctoral Kassandra Giragosian de la Escuela de Ciencias Biológicas y Comportamentales de la Universidad Queen Mary de Londres, el equipo comparó los vocalizaciones de crías y chimpancés jóvenes de dos poblaciones geográficamente separadas.

El equipo analizó gruñidos, chillidos, lamidos y sonrisas, descubriendo que las diferencias entre grupos se volvían más evidentes a medida que los animales envejecían. Se encontró que los chimpancés jóvenes de diferentes grupos producen patrones de vocalizaciones distintas; algunas características de sonido ya estaban presentes en la etapa de bebé, mientras que otras surgían a lo largo de la juventud. Este patrón de desarrollo sugiere que la interacción social y las condiciones ambientales pueden desempeñar un papel en la formación de los hábitos de comunicación de los chimpancés.

Los hallazgos proporcionan la primera evidencia de que las diferencias vocales específicas de un grupo se hacen más evidentes a lo largo del desarrollo. La investigación subraya la importancia de comprender cómo se desarrolla la comunicación en la primera etapa de la vida para entender el comportamiento animal, y aporta pruebas de que la comunicación de primates es más flexible y dinámica de lo que se creía anteriormente.