En un experimento con modelos realistas de serpientes colocados cerca de los nidos en la región occidental de Oregon, los cuervos de alas negras golpearon físicamente a una serpiente venenosa con cascabel solo una vez, y a una serpiente no venenosa de madriguera más de ochenta veces.
Los investigadores señalaron que esta diferencia podría deberse a factores como la apariencia de las serpientes, sus cascabeles sonoros o la probabilidad de ser venenosas, aunque no hay evidencia concluyente.
El estudio, al probar la teoría de la inversión parental, subrayó que persisten las incertidumbres sobre cómo los pájaros reconocen a las serpientes y cuáles son sus mecanismos de decisión.
