Un estudio de investigadores de las universidades de Kiel y Trier muestra que los medicamentos antiparasitarios comúnmente utilizados para animales de pastoreo no solo afectan a plantas y insectos individuales, sino también a toda la red de relaciones ecológicas. El compuesto activo estudiado fue la moxidectina, presente en la formulación Cydectin, utilizada por los agricultores para tratar parásitos en los animales. Los investigadores demostraron por primera vez cómo estos medicamentos antiparasitarios alteran las interacciones entre plantas e insectos.

Los medicamentos antiparasitarios se utilizan para mantener la salud de los animales y facilitar la cría económica, por lo que estos productos suelen ser indispensables. Sin embargo, los productos que contienen moxidectina se descomponen muy poco en el cuerpo de los animales y, por lo tanto, pasan al suelo a través del estiércol o las heces. En el estudio, se investigó el efecto de los medicamentos antiparasitarios utilizando un modelo simplificado de cadena alimentaria que involucraba las interacciones de tres especies: la planta de fresa, el minador de hojas de aliso verde y la mosca de la fruta de la marmellada.

El estudio encontró que las plantas de fresa cultivadas en suelos con medicamentos antiparasitarios tuvieron una reducción de un cuarto en su producción de frutos, mientras que la población del minador de hojas aumentó diez veces, pero solo cuando no estaban presentes las larvas de la mosca de la fruta.