Investigadores de la Parma Üniversitesi, en un estudio publicado en la revista Royal Society Open Science, demostraron que la frecuencia de parpadeo de los perros aumenta al observar el parpadeo de sus dueños. El experimento se realizó mostrando a 35 perros dos videos diferentes de 40 segundos cada uno.

En el primer video, el dueño del perro, un hombre y una mujer desconocidos, parpadeaban cada tres segundos; en el video de control no había ningún parpadeo. El análisis cuadro a cuadro de los movimientos faciales mostró que la tasa de parpadeo era notablemente alta en el video del dueño, especialmente en las dueñas mujeres.

Los investigadores señalaron que el aumento del parpadeo podría reflejar un mayor nivel de atención, una imitación automática o procesos sociales más amplios, y subrayaron que este efecto desaparecía en los videos de control sin parpadeo. Se indicó que se requieren investigaciones adicionales para determinar si los resultados se deben a la comunicación social o simplemente a un cambio de atención.