Un equipo de investigación en Bélgica colocó cucarachas americanas en dos refugios similares, iluminando uno con luz roja y el otro con luz verde. La mayoría de los insectos prefirió el refugio iluminado en rojo. Posteriormente se cambiaron las luces y el gran grupo que ya ocupaba el refugio con luz roja no cambió de posición a pesar de que la luz se volvió verde.
Una sola cucaracha escapó rápidamente al nuevo entorno verde, pero cuando se reunió un número suficiente de individuos dentro del grupo, la atracción social se convirtió en un guía más fuerte que la señal lumínica. Simulaciones por computadora, aplicando las mismas reglas, también mostraron que el grupo mantiene su preferencia anterior sin necesidad de memoria individual.
Los investigadores sugieren que esta memoria colectiva no es exclusiva de las cucarachas, y que mecanismos de decisión similares podrían existir en otros conjuntos animales, como bancos de peces, bandadas de aves y colonias de hormigas. Sin embargo, la extensión de este fenómeno aún es incierta.
