Un equipo liderado por Jeong Woo Han de la Universidad Nacional de Seúl desarrolló una nueva nanoestructura llamada nanomace al unir químicamente nanocubos de ceria (CeO₂) y nanobarras. Esta estructura demostró que la interfaz donde se unen dos estructuras cristalinas es el punto más activo para las reacciones catalíticas. El catalizador nanomace puede aplicarse en áreas como la purificación de gases de escape de automóviles, la reducción de emisiones industriales, la eliminación de gases de efecto invernadero y la producción de hidrógeno limpio.

Se descubrió que el catalizador nanomace realiza aproximadamente un tercio de las reacciones catalíticas, a pesar de que la región de interfaz representa solo una pequeña parte del área total. Esta estructura permite la activación de oxígeno a temperaturas más bajas en comparación con los materiales de ceria tradicionales. Los investigadores utilizaron simulaciones de redes neuronales gráficas (GNN) para determinar que la región de interfaz es donde los vacíos de oxígeno se forman más fácilmente y son más activos catalíticamente.

El catalizador nanomace también mostró un alto rendimiento en diferentes reacciones catalíticas. Al ser apoyado por metales preciosos como oro (Au), paladio (Pd) y rodio (Rh), el catalizador mostró un rendimiento 14.4 veces mayor en comparación con los catalizadores comerciales.