Un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) desarrolló un reactor químico inspirado en la bombilla de luz tradicional. Este reactor convierte el metano de manera eficiente en productos químicos valiosos como el etileno y compuestos aromáticos, contribuyendo a los esfuerzos de descarbonización industrial. El diseño único de 'filamento-catalizador' del reactor separa la activación del metano a altas temperaturas de la formación de productos a bajas temperaturas, lo que permite lograr altas tasas de conversión y selectividad.

El reactor muestra potencial en tres áreas críticas de descarbonización: la conversión más limpia del metano, la descomposición del amoníaco y el uso del dióxido de carbono. A diferencia de los reactores industriales tradicionales, este sistema mejora la eficiencia energética al enfocar el calor de manera precisa, reduciendo los costos operativos. Este diseño podría hacer que la producción química sea más flexible, permitiendo la creación de instalaciones más pequeñas y descentralizadas en lugar de grandes complejos industriales.

Sin embargo, aún hay obstáculos para su uso comercial. Los investigadores deben demostrar la durabilidad a largo plazo, garantizar una operación estable en condiciones industriales continuas y escalar la tecnología desde prototipos de laboratorio a sistemas de producción a gran escala.