Interlune, con sede en Seattle, desarrolló junto con el apoyo de la Fuerza Aérea de EE.UU. la tecnología criogénica de separación 'Cold Capture', que separa con alta eficiencia trazas de helio-3 a partir de gas helio estándar. El helio-3 y el helio-4 son químicamente idénticos, pero se pueden separar aprovechando sus diferencias físicas a temperaturas extremadamente bajas. El sistema se integra en instalaciones existentes de licuefacción de helio, recolectando en masa el helio-3 presente en una pequeña fracción del helio producido mundialmente.

Con esta tecnología, es posible producir 2,5 kilogramos de helio-3 anualmente a partir de los 81 mil millones de litros de helio producidos en EE.UU. en 2025. Esta cantidad representa tres veces la producción actual de helio-3 del país. El helio-3 desempeña un papel crítico en el enfriamiento de sistemas de computadoras cuánticas hasta casi el cero absoluto, y empresas como Bluefors y Maybell Quantum han firmado acuerdos de pago anticipado por 500 millones de dólares.

El objetivo a largo plazo de Interlune es trasladar esta tecnología a la Luna. La superficie lunar contiene millones de toneladas de helio-3 en su suelo. La prueba exitosa de la tecnología en la Tierra busca reducir los riesgos para futuras operaciones de extracción en la Luna.