Un equipo de investigación, mediante el método de electrólisis de fundido salino, extrajo CO2 atmosférico y observó en tiempo real la formación de grafito en el cátodo. Este proceso es una reducción electrolítica que ocurre a aproximadamente 500 °C, y gracias a Raman spektroskopisi se detectaron los modos de vibración de los enlaces moleculares.

En los análisis se observó la señal espectral de un intermediario de tipo peróxido al inicio de la deposición de carbono, y el aumento continuo de este intermediario indicó que es un subproducto mecánico de la ruta CO2‑to‑grafit. Las estructuras de carbono obtenidas variaron según el material del cátodo: en cátodo de níquel se formaron nanolitos y fragmentos tipo plaquetas, en aleación de níquel‑cromo predominó la formación de plaquetas, en cátodo de oro se obtuvieron agregados amorfos brillantes, y en cátodo de tungsteno se produjeron carbono amorfo junto con nanocebollas de carbono.

Esta diversidad muestra que el proceso puede ajustarse según la morfología de carbono deseada; por ejemplo, la estructura de grafito requerida para ánodos de baterías puede obtenerse mediante la selección adecuada del cátodo. Sin embargo, la necesidad de altas temperaturas y de sales especiales limita la viabilidad industrial, y el desarrollo de sistemas que operen a bajas temperaturas con sales económicas, capaces de lograr un negative CO2 ekvivalentini, se ha convertido en una prioridad de investigación.