Los equipos de investigación de Helmholtz Münih y Teknik Üniversite Münih desarrollaron un transportador de ARN de novo utilizando una proteína estructural diseñada con IA generativa. El estudio se publicó en la revista Nature.
Se probaron más de cien variantes; las proteínas con geometrías no naturales mostraron la mayor eficiencia. STV‑C8 transportó ARN en cultivos celulares de forma mucho más eficaz que las partículas similares a virus y las nanopartículas lipídicas, y requirió mucho menos ARN para producir la misma proteína.
En ratones, tras la inyección intravenosa, el ARN se dirigió principalmente a los pulmones sin observar signos de inmunogenicidad o toxicidad; al cargar componentes de CRISPR‑Cas9 en músculo de cerdo, la región génica patogénica se eliminó con éxito. El sistema sigue siendo experimental; la orientación específica a tipos celulares y el control de la distribución intracorporal permanecen como incertidumbres críticas para la transición clínica.
