Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte diseñaron una red inspirada en algas marinas. Esta red captura microplásticos de 5 mm a nanómetros y funciona tanto en agua dulce como salada. La red está hecha de biopolímeros como alginato y quitosa y tiene una estructura porosa con una capa de nanofibras.
La principal ventaja de la red es su capacidad para capturar partículas de un amplio rango de tamaños. Esto puede reemplazar los sistemas de filtración múltiple utilizados para capturar partículas de diferentes tamaños. Además, la red es biodegradable microbiológicamente y reutilizable.
Los investigadores han demostrado que este diseño funciona y han señalado que los materiales utilizados son de origen natural y bastante económicos. El estudio se publicó en la revista Science Advances.
