Las rocas de la cara oculta de la Luna, traídas por la misión Chang’e-6 de China, revelan que los impactos de asteroides en el Sistema Solar primitivo disminuyeron durante miles de millones de años en lugar de ocurrir en una sola ola repentina.

Los investigadores mapearon cómo disminuyó la intensidad de los impactos en la Luna durante más de tres mil millones de años al datar fragmentos de 4.330 a 1.130 millones de años con la geocronología 40Ar/39Ar; este hallazgo respalda la teoría de un declive prolongado y cuestiona la hipótesis de un bombardeo intenso tardío (Late Heavy Bombardment) que apunta a un pico estrecho.

La Luna, al carecer de transformación geológica, conserva rastros de impactos tempranos que han sido borrados en la Tierra por la erosión y los procesos tectónicos; sin embargo, el número limitado de muestras y su procedencia de una sola región aún dejan en duda la generalización de estos resultados a toda la Luna y a los planetas interiores.