Los investigadores de DTU Electro demostraron en un estudio publicado en la revista Optica en 2026 que duplicaron el rango espectral útil de un láser súpercontinuo de baja ruido en una sola fibra óptica. Este logro superó el tradicional compromiso entre amplio espectro y bajo ruido.
El método implica calentar una sección corta de la fibra para ajustar finamente su estructura interna, una técnica llamada ingeniería de distribución térmica. El calor modifica las propiedades de la fibra, haciendo que los pulsos de luz que pasan sean más cortos e intensos, lo que resulta en un espectro amplio y estable de 0,86 a 2,90 micrómetros.
En los métodos tradicionales, se combinan diferentes tipos de fibras para ampliar el espectro, lo que conduce a pérdidas y mayor complejidad del sistema. El nuevo enfoque integra la función dentro de la fibra, eliminando estas desventajas. Los investigadores continúan probando la validez de una estrategia similar en otras longitudes de onda y sistemas de fibras.
