Un grupo de investigación con sede en Berkeley, gracias a los últimos avances en el análisis genómico, encontró evidencia de que los humanos modernos podrían haber tenido un tercer linaje antes de abandonar África. El ADN de este misterioso linaje podría haber dejado rastros en el genoma humano actual.
Los análisis muestran que un punto específico en el genoma de cada individuo es una mezcla de un origen común y mutaciones aleatorias, y que la relación con regiones vecinas puede mezclarse durante la recombinación. Esto explica que la proporción de ADN de Neanderthal y Denisovan en el genoma humano pueda variar entre individuos.
Sin embargo, el ADN de este misterioso linaje sigue siendo un 'linaje fantasma' no completamente comprendido. Los investigadores aún no pueden determinar exactamente el origen de este ADN, lo que aumenta la complejidad de la historia humana.
