Estudiantes de la Universidad de Florida encontraron un raro pedazo de tierra preservado, que se cree fue hecho por la tribu Potano-Timucua, en una misión del siglo XVII. El pedazo fue descubierto durante un curso de excavación arqueológica en la Misión San Francisco de Potano, fundada en 1606. El pedazo ha estado bajo tierra durante 400 años y se encontró en perfecto estado de conservación.
El pedazo mide aproximadamente 10 cm y es lo suficientemente pequeño como para caber en una sola mano. Los bordes están delineados con una línea fina y la superficie está alisada, pero no tiene ningún tipo de decoración. El contenido del pedazo, sus usuarios o la razón por la que fue dejado bajo tierra son desconocidos. Los arqueólogos creen que el pedazo proviene de una cocina o un basurero.
Se cree que el pedazo fue hecho durante los 100 años de existencia de la misión. Sin embargo, el estilo del pedazo no es reconocible y su uso aún no ha sido determinado. El pedazo muestra la interacción y el cambio entre las diferentes culturas que vivieron en la misión.
