Durante aproximadamente un siglo, las imágenes de 'pequeñas personas' conocidas como 'Lilliputian halüsinasyonları' observadas en distintas culturas, se han encontrado relacionadas con un componente recién descubierto del hongo Lanmaoa asiatica. Investigadores de la Universidad de Utah señalaron que estas alucinaciones están vinculadas a un nuevo componente, en lugar de a compuestos psicoactivos conocidos como psilosibin.

Los investigadores demostraron que este hongo produce alucinaciones similares en distintas culturas del suroeste de China y del norte de Filipinas, y que el fenómeno se basa en un fundamento biológico más que en influencias culturales. Se determinó que el hongo no contiene ningún compuesto psicoactivo conocido.

Se prevé que este descubrimiento pueda arrojar nueva luz sobre las enfermedades neurológicas y la forma en que el cerebro percibe y construye la conciencia. Los investigadores consideran que el nuevo componente tiene potencial para obtener conocimientos más profundos sobre las funciones cerebrales y los mecanismos de las alucinaciones.