La colaboración Double Chooz midió por primera vez la emisión de antineutrinos provenientes de reactores nucleares cerrados, confirmando que esta emisión continúa incluso después del cierre de los reactores. Este estudio abre nuevas perspectivas para la seguridad y el control nuclear, permitiendo el seguimiento de los reactores durante sus períodos de cierre mediante detectores de antineutrinos.

El estudio se llevó a cabo en la central nuclear de Chooz, en el norte de Francia. El detector Double Chooz está ubicado a unos 400 metros de los núcleos de los reactores y contiene 30 metros cúbicos de sintilador líquido para detectar las interacciones de antineutrinos. Los investigadores analizaron 17.2 días de datos y detectaron aproximadamente 100 eventos candidatos de antineutrinos provenientes de la radiactividad residual en los núcleos de los reactores y las piscinas de combustible.

Esta medición es la primera confirmación experimental directa de las estimaciones de la emisión de antineutrinos provenientes de reactores cerrados y piscinas de combustible. Los investigadores sugieren que estos resultados podrían permitir el uso de detectores de antineutrinos para verificar de manera independiente el estado de los reactores y los inventarios de las piscinas de combustible en el futuro.