El meteorito Allende, que cayó en 1969 en la región de Chihuahua, México, es conocido como el meteorito más grande y primitivo que queda del Sistema Solar. Dentro de este meteorito se encuentra el contenido rico en calcio y aluminio (CAI), los primeros sólidos del Sistema Solar. Investigadores de Caltech y la Universidad de Victoria descubrieron en estos CAI polvo de una estrella anterior al Sistema Solar. Este polvo podría haber actuado como núcleo de solidificación inicial.

Los investigadores descubrieron que este polvo no solo se encuentra en la matriz fría y rica en carbono de los meteoritos, sino también en regiones calientes. Este descubrimiento arroja nueva luz sobre la formación del Sistema Solar. Además, estas técnicas ahora se utilizan para detectar osteoporosis.

Este descubrimiento arroja nueva luz sobre la formación del Sistema Solar. Además, estas técnicas ahora se utilizan para detectar osteoporosis. Este es un ejemplo de cómo las investigaciones espaciales afectan el progreso científico en la Tierra.