La Comisión Europea publicó una nueva hoja de ruta para la evaluación de seguridad de los productos químicos, con el objetivo de eliminar de forma gradual las pruebas con animales. En el centro de este plan se encuentra el flujo de trabajo ASPA (Alternative Safety Profiling Algorithm), que realiza análisis de riesgo sin necesidad de animales.

ASPA ofrece una estructura modular compuesta por aproximadamente 55 elementos de evaluación y cuenta con el apoyo de los modelos PBK (physiologically based kinetic) centrados en la inhalación, desarrollados por Fraunhofer ITEM. Estos modelos basados en computadora estiman matemáticamente la absorción, distribución y metabolismo de los químicos a través del tracto respiratorio. El flujo de trabajo guía paso a paso mediante el software ASPA‑assist, que documenta las decisiones y las incertidumbres.

La aceptación regulatoria del método sigue siendo incierta; su aplicación a gran escala será difícil hasta que se completen los procesos de validación y estandarización de los modelos. Los investigadores están evaluando el desempeño práctico de ASPA mediante estudios de caso de la OECD IATA, mientras que la UE busca coordinar una transición gradual, no una prohibición inmediata de las pruebas con animales.