El análisis de un esqueleto femenino de aproximadamente 700 años de antigüedad, exhumado en 2019 del cementerio de Sanzhiyuan en la provincia de Henan, constituye la primera evidencia ósea del castigo de amputación de la nariz aplicado en China. La mujer fue hallada enterrada boca abajo y su cráneo presentaba marcas de amputación nasal; de las 213 tumbas, solo una mostraba este tipo de daño.

Gracias a las huellas de curación en el hueso, se deduce que sobrevivió varios años tras el castigo, lo que sugiere la existencia de cuidados médicos en esa época.

El análisis químico de los huesos revela que se trataba de una persona común, con una dieta que indicaba un estatus inferior al de las élites acomodadas.