El fósforo en el suelo es crucial para el crecimiento de las plantas y la producción de alimentos. Sin embargo, los recursos naturales utilizados para los fertilizantes fosforados son limitados.

Los científicos han desarrollado este nuevo método para comprender cómo se almacena, se transforma y se transfiere el fósforo en el suelo a las plantas. El nuevo método ofrece una forma más simple y económica de medir el fósforo vinculado al ADN.

Esto proporciona una visión más clara que puede guiar prácticas agrícolas más sostenibles.