Un equipo de investigación del Instituto de Computación Cuántica (IQC) de la Universidad de Waterloo, en Canadá, ha desarrollado un nuevo método que utiliza una sola molécula como sensor cuántico. Esta técnica podría permitir la visualización de estructuras proteicas individuales a escala nanométrica, con posibles aplicaciones en el descubrimiento de fármacos y la biología estructural.

Los sensores escanean el entorno magnético local o el spin de los átomos. Dado que cada átomo tiene una frecuencia de resonancia única, dos átomos cercanos se influyen magnéticamente entre sí. Los investigadores afirman que este método establece un nuevo paradigma para los sensores cuánticos a escala nanométrica. Aunque aún quedan desafíos para lograr sensores sensibles a una sola molécula, este avance se considera un paso importante.

El método desarrollado utiliza una clase de moléculas llamada trityl-OX063 como sensores cuánticos. El spin de esta molécula está aislado y protegido, lo que permite conservar sus propiedades cuánticas. En comparación con la técnica de sensores de diamante, el sensor puede colocarse más cerca del objetivo y ofrecer una mayor sensibilidad. Los investigadores señalan que este método es un paso significativo hacia la detección de spins individuales y que están más cerca de mapear estructuras moleculares individuales.