Un equipo internacional que trabaja en el Monte Carlingford ha demostrado que los sistemas de magma pueden transitar entre estados sólidos y líquidos a lo largo del tiempo. Esto desafía el modelo tradicional que sugiere que las cámaras magmáticas están constantemente en estado líquido y arroja nueva luz sobre el desarrollo de fallos activos.
El Monte Carlingford alberga restos fosilizados de sistemas de magma similares a los de los fallos activos de Islandia, que fueron alimentados por el mismo punto caliente hace 60 millones de años. Los investigadores modelaron cómo se desarrolló el sistema de magma a lo largo del tiempo al estudiar las rocas de esta montaña y descubrieron que las cámaras magmáticas dominadas por líquidos fueron interrumpidas por estados dominados por cristales, conocidos como 'mush'.
Este estudio ayuda a comprender cómo cambian los sistemas de magma a lo largo del tiempo y cómo provocan erupciones. Además, desafía el modelo tradicional que sugiere que hay cámaras magmáticas líquidas constantes debajo de los fallos activos.
